En un mundo cada vez mas interconectado, cuesta imaginar que queden zonas ajenas a la influencia del hombre occidental, lugares que sigan en la pauta ancestral de su propia historia. Son mundos perdidos, rincones desconocidos, selvas virgenes, lugares que esconden ruinas arqueologicas de antiguas civilizaciones, emplazamientos de razas indigenas celosas de su cultura y sus tradiciones. Australia, Costa de Marfil, Borneo, Alaska, Madagascar o Laos son algunos de estos lugares que albergan en su interior espacios misteriosos e ignorados.